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Un Viaje de 40 Millones de Años Hasta la Superficie
El Mar de los Sargazos y el Gran Cinturón de Sargazos del Atlántico constituyen dos ecosistemas cuya mayor similitud es precisamente estar conformado, en esencia, por sargazo. Para entender por qué esta alga es protagonista exclusiva de ambos, se hace preciso viajar en el tiempo.
Hace más de 4 millones de años atrás, un ancestro bentónico (que vivía fijo en el fondo marino) del actual sargazo comenzó una transición revolucionaria: abandonó el lecho marino para colonizar la superficie del océano abierto. Fue el primer y único macroalga en hacer de las columnas oceánicas su hogar permanente.
Pero, ¿cómo sabemos esto? Los estudios filogenéticos moleculares han trazado su árbol genealógico. Un estudio publicado en el Journal of Phycology en 2020, que utilizó relojes moleculares, reveló que el género Sargassum, tal como lo conocemos hoy, es mucho más joven de lo que se pensaba.

El análisis de 120 especies con tres marcadores moleculares sitúa su origen en el Mioceno tardío, hace aproximadamente 6.7 millones de años, con una diversificación explosiva desde hace unos 4.3 millones de años. Y el lugar de nacimiento de este género no fue el Atlántico, sino el Pacífico Central Indo (CIP), desde donde colonizó el resto del planeta mediante sucesivos eventos de dispersión .

El Árbol Genealógico: ¿Quiénes Son Sus Parientes?
Taxonómicamente, el sargazo pertenece al orden Fucales y a la familia Sargassaceae, dentro de las algas pardas (Phaeophyceae). Los estudios filogenéticos han establecido una estructura clara para el género
Un pariente cercano utilizado como «grupo externo» en estos estudios es Myagropsis myagroides, lo que ayuda a entender las relaciones evolutivas dentro de la familia.

Las Adaptaciones que lo Hicieron Único
El éxito del sargazo no es el resultado de un conjunto de adaptaciones que funcionan en sinergia:
1. Neumatocistos
La adaptación más visible son sus vesículas aeríferas, llamadas neumatocistos. Estas pequeñas estructuras redondas que parecen bayas están llenas de gas y funcionan como flotadores naturales que mantienen el alga en la superficie, donde la luz solar es abundante para la fotosíntesis. Le permite al organismo de esta manera formar esas enormes alfombras flotantes visibles desde el espacio .


2. Alianza con Bacterias
El Mar de los Sargazos es un «desierto oceánico» pobre en nutrientes como el fósforo y el nitrógeno, necesarios para el correcto desarrollo de los seres vivos. Aquí estas algas pueden vivir gracias a la relación simbiótica con bacterias.
- Investigaciones del BIOS y UC Santa Bárbara han demostrado que el sargazo alberga bacterias, especialmente del género Roseobacter. Dichas bacterias tienen la capacidad de procesar una molécula llamada metilfosfonato (MPn) presente en el océano .
- Al romper esta molécula, las bacterias liberan fósforo en una forma que el alga puede aprovechar.
- Esta simbiosis es clave: las bacterias obtienen un hogar y materia orgánica del alga, y a cambio, le proporcionan el fertilizante que necesita para vivir en aguas oligotróficas . El nitrógeno, el otro macronutriente esencial, es fijado por otras cianobacterias simbióticas.
3. Reproducción Asexual por Fragmentación
Las dos especies holopelágicas (Sargassum natans y Sargassum fluitans) han «simplificado» su ciclo de vida. Se reproducen principalmente por fragmentación: cualquier trozo que se desprende de la alfombra principal puede seguir creciendo y convertirse en una nueva masa flotante. Esto les permite una expansión clonal masiva y rápida cuando las condiciones son favorables.
El Papel de estas Adaptaciones en Dos Escenarios
¿Qué Nos Dice su Composición Química?
Estudios recientes de la FAU Harbor Branch han analizado la composición elemental del sargazo y han encontrado cambios dramáticos desde los años 80:
- Aumento del 55% en el contenido de nitrógeno en sus tejidos.
- Incremento del 50% en la relación nitrógeno:fósforo (N:P) .
Esto refleja un cambio en las fuentes de nutrientes, que ya no provienen solo del océano sino que podrían provenir también de aportes terrestres (agricultura, aguas residuales) transportados por ríos como el Amazonas.
Conclusión: Un Destino Escrito en su Evolución
El sargazo es el protagonista porque su historia evolutiva lo predestinó a serlo. Su origen en el Pacífico Indo hace 6.7 millones de años, su diversificación, y sobre todo, su alianza simbiótica con bacterias fijadoras de nutrientes, le otorgaron las herramientas para colonizar un nicho que ningún otro alga había conquistado: la superficie de los océanos abiertos. Durante 40 millones de años, estas adaptaciones le permitieron construir un ecosistema único y biodiverso. Hoy, las mismas adaptaciones, alimentadas por un exceso de nutrientes de origen humano, lo han convertido en un fenómeno global. El sargazo no es un invasor; es un testigo y un termómetro de los cambios que estamos provocando en el océano.
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