Cuando falta el combustible: el caso cubano y la vulnerabilidad energética regional

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PorIdalia Cabrera Pimentel

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Idalia Cabrera, directora general de EH+.

febrero 10, 2026.

La escasez de combustibles ha vuelto a convertirse en un tema crítico para varias economías del Caribe y América Latina, donde la dependencia de importaciones de hidrocarburos es alta y las herramientas de presión geopolítica como los bloqueos al suministro energético pueden tener efectos sistémicos. El caso más reciente y evidente es el de Cuba, que enfrenta una profunda crisis de abastecimiento de hidrocarburos.

Cuba es un país con una economía altamente dependiente de combustibles líquidos para electricidad, transporte y procesos productivos. Según distintas estimaciones, la isla necesita alrededor de 110,000 a 112,000 barriles de petróleo por día para cubrir sus requerimientos básicos.

La producción local cubana es insuficiente para satisfacer esta demanda. El país genera aproximadamente 40,000 barriles diarios de crudo según reportes oficiales del Ministerio de Energía y Minas (Minem) y la estatal CUPET, cubriendo solo alrededor de un tercio de su consumo nacional y con leves variaciones en 2024 y 2025 debido a limitaciones de recursos y tecnología.

Cuba importa cerca del 70% de su crudo. En 2025, sus importaciones cayeron un 35% a 45,400 barriles diarios (bpd) entre enero y octubre, según datos de Reuters revisados en reportes marítimos. En 2024 (enero-octubre) recibían 69,400 bpd, pero en 2025 esa cifra se desplomó a 45,400 bpd, y para enero de 2026 solo llegaron alrededor de 3,000 bpd provenientes de México.

Esta caída se debe principalmente a menores envíos de Venezuela, donde la producción de PDVSA colapsó por sanciones y los envíos a Cuba cayeron más del 50% en 2025. México también redujo drásticamente su apoyo: en enero de 2026 Pemex envió solo 84,900 barriles totales frente a un promedio de 37,000 bpd durante 2025, priorizando su mercado interno bajo presión política. Las sanciones de Estados Unidos complican aún más los seguros marítimos y el financiamiento, dejando las reservas cubanas en apenas 15-20 días de consumo con apagones que se extienden desde fines de 2025.

La escasez paraliza todos los sectores clave. En transporte, autobuses y taxis están varados con racionamiento generalizado. La generación eléctrica sufre apagones de más de 12 horas diarias, dejando las termoeléctricas al límite de su capacidad. El turismo se ve gravemente afectado: Air Canada ha suspendido vuelos por falta de combustible Jet A-1, obligando a hacer escalas fuera de Cuba. En industria y servicios, hospitales y fábricas enfrentan cortes que reducen la producción industrial hasta un 30%.

Esta situación no es exclusiva de Cuba. Jamaica, que depende en más del 90% de importaciones, sufrió apagones masivos en 2024 y ahora busca tanques flotantes de LNG como solución. Puerto Rico, con 95% de dependencia externa, aún no resuelve sus vulnerabilidades desde el huracán María. La República Dominicana, con 80% de importaciones, invierte RD$5,000 millones en proyectos solares ante los picos de demanda de 2025.

Para enfrentar estos riesgos, los países caribeños necesitan medidas concretas. Primero, crear reservas estratégicas de 60-90 días mediante tanques flotantes de LNG, siguiendo el modelo jamaicano. Segundo, acelerar renovables híbridas con solar, eólica y baterías para cubrir los picos de demanda, como hace AES en República Dominicana. Tercero, fortalecer la diplomacia energética con acuerdos trilaterales entre Caricom, Brasil y Guyana para acceder a gas natural.

La crisis de combustibles en Cuba no es solo un problema local; es un recordatorio del riesgo que enfrentan las economías importadoras frente a perturbaciones del abastecimiento internacional. Los países que dependan exclusivamente de combustibles fósiles importados sin estrategias de diversificación y resiliencia energética estarán cada vez más expuestos a choques externos. La lección es clara: la seguridad energética requiere no solo infraestructura y reservas, sino una matriz diversificada y mecanismos que permitan insular en lo posible de interrupciones en el suministro global.

Fuente: https://ehplus.do/cuando-falta-el-combustible-el-caso-cubano-y-la-vulnerabilidad-energetica-regional/

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