La desaparición del Mediterráneo

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Lo que un yacimiento fósil puede contar sobre un mar desaparecido

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Hace unas semanas, asistí de chiripa a una charla que a priori sonaba un poco (muy) densa: “Cambios climáticos en el Pleistoceno: la singularidad del yacimiento de Quibas”, pero fue todo lo contrario. El ponente, Pedro Piñero, logró captar todo nuestro interés durante la hora que duró la charla, y eso, hablando del Pleistoceno, los cambios climáticos, el estrato fósil y demás, no es nada fácil.

a rocky beach with blue water
El Mediterráneo. Photo by Manuel Torres Garcia on Unsplash

El tema se desveló como un tema muy sugerente y nos contó cómo un yacimiento de fósiles puede contarnos la historia de lo que sucedió en el Mediterráneo durante la crisis de salinidad del Messiniense y la inundación del Zancliense (¡toma ya!, diréis).

Os traigo el tema porque nos muestra cómo un mar entero como el Mediterráneo puede cambiar drásticamente en apenas meses.

El primer gran cambio: la lentitud

Todo comienza durante el Messiniense hace 5,96 millones de años. Un movimiento tectónico provoca que el Mediterráneo quede aislado del océano Atlántico, por lo que apenas recibe aporte de agua que no sea de los escasos ríos que hay en el continente europeo.

Así, durante miles de años, el Mediterráneo se seca, casi completamente, dejando una costra salina en su superficie inhóspita pero que permite la migración de especies desde el Norte de África al Sureste de la Península Ibérica. Así se encuentran en yacimientos fósiles como el de Quibas (Murcia, España) o de la Sierra de la Cadena (Murcia, España) especies típicas del norte de África que sorprendieron a los investigadores de la actualidad.

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Salar de Uyuni en Bolivia, en la actualidad con la costra salina de una superficie hipersalina. Photo by Samuel Scrimshaw on Unsplash

Un mar casi completamente seco con una costra salina que refleja la luz solar y que pudo contribuir, según algunos estudios, al enfriamiento posterior que tuvo el planeta. Un fenómeno regional que afectó a nivel global.

Pero la naturaleza parece caprichosa, y de nuevo, después de unos 630.000 años, durante el Zancliense, otro movimiento tectónico cambia el curso de la vida de las especies que allí viven o por donde se mueven.

El segundo gran cambio: la velocidad

Y es tan brusco que permite que de nuevo entre el agua del océano Atlántico al mar Mediterráneo. Pero no es un cambio suave y gradual. Es un cambio violento que provoca que el agua contenida por el estrecho de Gibraltar comience a entrar con furia en el Mediterráneo.

Según un estudio de Nature, se estima que el Mediterráneo se pudo volver a llenar al 90% en pocos meses, y alcanzó su volumen actual en sólo dos años. El nivel del agua crecía a un ritmo de 10 metros por día (el equivalente a un edificio de 3 pisos), el caudal era de 100 millones de metros cúbicos por segundo y la velocidad del agua que entraba era de 300 km/h. Esta fuerza descomunal contra el suelo generó grandes cañones y depresiones muy profundas en zonas próximas al estrecho.

Imagina lo que es llenar un mar en apenas pocos meses (y completamente en 2 años). Un cambio geológico brutal que se puede medir en escala humana, incluso en escala perruna.

También nos habló de las glaciaciones y del período interglacial que estamos viviendo actualmente y del que me gustaría traeros alguna carta más adelante.

Y sobre todo, podría decir que me llevé tres mensajes:

  • Que los yacimientos fósiles son algo más que animales fosilizados y que nos ayudan a entender el pasado de una forma más directa de lo que yo pensaba.
  • Que asistir a charlas que aparentemente no entran dentro de nuestro foco puede sorprendernos (para bien).
  • Que los cambios radicales pueden suceder y que tenemos la responsabilidad de evitar aquellos que nosotros mismos estamos provocando.

¿Y tú? ¿Cuál ha sido la última charla o documental “random” que te ha hecho cambiar la perspectiva? Me encantará leeros en los comentarios.

pd. Más información de este yacimiento aquí.

Fuente del articulo:

cienciaybiologia de Newsletter de cienciaybiologia <cienciaybiologia@substack.com> 

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